La Facultad de Ciencias Económicas de la UNL realizó el acto de presentación de sus nuevas autoridades, en el que la decana Liliana Dillon y el vicedecano Néstor Darío Mejías delinearon los ejes del período que comienza. Dillon subrayó que asumir un nuevo mandato “es renovar un compromiso con la universidad pública y con la sociedad que la sostiene”, y remarcó que la Facultad hereda un capital institucional construido a lo largo de décadas de crecimiento académico y edilicio sostenido.

En su intervención, la decana puso el foco en el desafío de actualizar la formación de grado. “No se trata de un simple cambio curricular, sino de repensar qué enseñamos, cómo enseñamos y para qué enseñamos. Formamos profesionales para escenarios que aún no existen plenamente y debemos anticiparnos a los cambios tecnológicos, económicos y sociales”, afirmó, en referencia al proceso de reforma de los planes de estudio de Contador Público, Administración y Economía.

Por su parte, Mejías convocó a asumir con decisión las transformaciones que atraviesan las ciencias económicas y la educación superior. “La verdadera vigencia de una institución no se mide por su capacidad de resistir el cambio, sino por su coraje para protagonizarlo. No puede haber reformismo sin reforma”, expresó, destacando la necesidad de una gestión académica flexible, internacionalizada y conectada con problemas reales del territorio.

Ambas autoridades coincidieron en que la Comunidad FCE constituye el principal capital de la institución. “Gestionar una Facultad no es solo tomar decisiones, sino crear condiciones para que docentes, nodocentes, estudiantes y graduados puedan desarrollar plenamente sus capacidades”, señaló Dillon, mientras que el vicedecano reafirmó que la educación pública debe consolidarse como una herramienta efectiva de movilidad social y desarrollo inclusivo.